Sección de Enseñanza CGT Burgos
El informe PISA 2012, elaborado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), acaba de presentar los resultados de la evaluación en matemáticas, lectura y ciencias al alumnado de 15 años en 65 países y vuelve a convertirse en el campo de batalla ideológico en torno a la educación según las interpretaciones interesadas que cada cual haga de los datos.
Así, el Ministerio de Educación, empeñado en justificar los recortes y la LOMCE, una contrarreforma neoliberal que ha sacado adelante con el único apoyo parlamentario del PP, destaca que España sigue por debajo de la media de la OCDE a pesar de haberse gastado “un 35% más en educación en 10 años”. Gomendio, Secretaria de Estado de Educación, concluye que no hay que relacionar el rendimiento con el gasto educativo: "Los ajustes presupuestarios no van a tener ningún efecto negativo en el rendimiento de los alumnos". Además añade que en España hay escasez de estudiantes excelentes.
Sin embargo, uno de los aspectos más llamativos de PISA este año es el relacionado con la equidad del sistema educativo. A la propia Gomendio no le queda más remedio que reconocer que ha empeorado. El informe señala que el alumnado de nivel socioeconómico más alto obtiene 35 puntos más que el de nivel bajo, es decir, que ha aumentado significativamente la desigualdad del sistema. Incluso reconoce el Ministerio que la diferencia de 50 puntos entre CCAA en España se explica en un 85% por las diferencias entre los niveles socioeconómicos del alumnado. Pero, claro, esto al neoliberalismo no le interesa.