Con el Real Decreto-ley 5/2016, de 9 de diciembre, el Presidente del Gobierno anunció un farol que
quedó muy bien de cara a la opinión pública: nos aseguró que eliminaba las reválidas o pruebas de
evaluación final de 6o de Primaria y 4o de Secundaria, pero en realidad solo eliminó los efectos
académicos de estas pruebas. Por eso, ahora las tenemos aquí.
Debemos recordar que, en la actualidad, ninguna de estas pruebas es de obligada realización para
ninguna alumna ni alumno, pues carecen de consecuencias académicas.
El alumnado y sus familias tienen derecho a negarse a hacerlas, sin que esta decisión suponga para
ellos ninguna discriminación ni consecuencia negativa.