Desde
2012 está regulado que las ausencias del profesorado por bajas o
permisos no se cubran hasta trascurridos 10 días hábiles, es decir,
dos semanas. Como consecuencia de este sinsentido son muchísimas las
horas lectivas perdidas por el alumnado.
En
enero de este 2016. la Consejería ha sacado nueva normativa en esta
materia, para adaptarla a lo establecido en la última Ley de
Presupuestos Generales del Estado. Según la nueva instrucción la
Consejería se compromete a autorizar de forma inmediata las
sustituciones
del profesorado en algunos casos, como por ejemplo en centros de
especial dificultad, centros rurales, profesorado tutor de Infantil o
primer ciclo de Primaria, Educación Especial, ausencias de dos
docentes simultáneamente, profesorado de segundo de Bachillerato,
permisos no retribuidos, sustituciones por maternidad o paternidad y
poco más.
Sin
embargo, y cuando solamente ha transcurrido un mes desde su puesta en
marcha, CGT ha detectado a nivel de Castilla y León un número
notable de casos en los que no se está cumpliendo esta norma y se
sigue penalizando al alumnado sin clase, mientras
los centros tienen que hacer encaje de bolillos para sustituir al
profesorado
ausente.