Este curso 2014-2015 terminó con
numerosos claustros de institutos de la provincia de Burgos
firmando resoluciones en las que se demandaba el cobro del
verano por el profesorado interino sustituto con al menos cinco meses
y medio trabajados en un curso, así como que los contratos de
sustitución no se cerrasen a 30 de junio sino que se ampliaran hasta
septiembre para que el mismo profesor/a de secundaria que ha dado
clase a un grupo sea quien lo examine con el fin de asegurar la
calidad de la enseñanza.
Desde CGT, que fuimos quienes llevamos la propuesta a la Junta de Personal, seguimos insistiendo en la necesidad de acabar con esta situación, de la que está abusando la Consejería, pues a comienzos del curso pasado estimamos que en toda la región un 7% de las vacantes de secundaria no se ofertaron como tales si no como sustituciones, lo que implicaba dejar a los docentes afectados sin cobrar el verano. Y este nuevo año, desgraciadamente, volverá a pasar lo mismo.














